El tratamiento de masculinización facial con ácido hialurónico que define las facciones y el contorno del rostro. Las áreas en las que se aplica el ácido hialurónico son pómulos, la mandíbula, la frente y la nariz, para mejorar su apariencia conseguir un resultado de cambio global. Con el paso del tiempo el rostro masculino pierde elasticidad y su estructura se ensancha, con este tratamiento global podrás volver a enmarcar y redefinir las características de tu rostro.
Cuando hablamos de masculinización facial, debemos tener en cuenta que afecta a las diferentes áreas del rostro y, por ello, es un tratamiento holístico con ácido hialurónico que rellena y enmarca:
La experiencia comienza mucho antes de sentarse en la camilla. Prepararse significa regalarse un momento de autocuidado: hidratar bien la piel los días previos, descansar y evitar el consumo de alcohol o medicamentos anticoagulantes que puedan favorecer la aparición de hematomas. Lo ideal es acudir sin maquillaje, con el rostro limpio y la mente tranquila, confiando en que el equipo médico diseñará un plan totalmente personalizado.
Tras la sesión, la piel puede experimentar una ligera inflamación o enrojecimiento, signos normales que se desvanecen en poco tiempo. En esos primeros días, lo más importante es mimar el rostro: evitar la exposición solar directa, no realizar ejercicio intenso ni masajear la zona tratada. Incorporar una buena rutina de hidratación y protección solar ayuda a que los resultados se integren de manera natural, acompañando el proceso con calma y confianza.
¿No sabes si este tratamiento es para ti? Nuestro equipo de expertos siempre están a tu disposición para realizar cualquier tipo de diagnóstico y recomendación.
Estos son algunos de los casos habituales en los que se aplica este tratamiento.
Las recomendaciones de nuestro equipo médico para complementar los resultados de tu tratamiento.
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